Boca Juniors dejó pasar una gran oportunidad y pagó caro sus propios errores. En una noche áspera en Belo Horizonte, que fue escandalosa al final del partido, el equipo de Claudio Úbeda cayó 1 a 0 ante Cruzeiro y resignó un invicto de 14 partidos, en un duelo correspondiente a la tercera fecha del Grupo D de la Copa Libertadores. El gol del colombiano Néiser Villarreal, a los 37 minutos del segundo tiempo, selló un resultado que reacomodó la zona y dejó al “Xeneize” sin margen para relajarse.

El encuentro tuvo todos los condimentos de un partido copero: fricción, tensión y escaso vuelo futbolístico. Desde el inicio quedó claro que no habría espacios. Cruzeiro avisó temprano con un remate de media distancia del ecuatoriano Keny Arroyo que se fue desviado, pero luego el trámite se volvió cortado, con reiteradas infracciones que impidieron la continuidad del juego.

Boca, ordenado pero sin demasiada profundidad, apostó a lastimar de contra. Su mejor aproximación en la primera etapa llegó a los 13 minutos, cuando Tomás Aranda habilitó con precisión a Miguel Merentiel, que picó al vacío y buscó a Adam Bareiro en el centro del área, aunque la jugada se diluyó por un control largo.

El desarrollo parecía encaminarse a un empate sin emociones, pero en el cierre del primer tiempo llegó la jugada que condicionó todo: la expulsión de Bareiro. El paraguayo, que ya estaba amonestado, levantó el brazo en una acción dividida e impactó en el rostro de un rival. Segunda amarilla y a las duchas. Boca se quedaba con diez y el partido cambiaba de escenario.

En el complemento, Cruzeiro asumió el protagonismo con la ventaja numérica. Manejó la pelota, empujó a Boca contra su campo y empezó a generar situaciones, aunque le costó ser claro en los últimos metros. La primera ocasión concreta fue a los 16 minutos, con un cabezazo increíblemente desviado de Fabricio Bruno, que apareció solo tras un córner. El propio defensor volvió a tener otra chance poco después, pero su intento fue desviado en el camino. Boca resistía como podía y apostaba a alguna réplica aislada. Y estuvo cerca: a los 25 minutos, Exequiel Zeballos encabezó un contragolpe a pura velocidad y sacó un remate cruzado que obligó a una gran intervención del arquero Otávio.

Boca se sostenía gracias al esfuerzo colectivo y a las intervenciones de Leandro Brey, que a los 34 minutos salvó su arco con una notable atajada con los pies. Sin embargo, la resistencia tenía un límite.

A los 37 minutos llegó el golpe definitivo. Kaio Jorge desbordó por la derecha y envió un centro preciso hacia atrás. Villarreal apareció sin marca y definió con tranquilidad para el 1 a 0. Un golpe letal para Boca, que ya no tuvo resto para reaccionar.

Con este resultado, Cruzeiro alcanzó al conjunto argentino en la cima del Grupo D, ambos con seis puntos, en una zona que promete ser muy pareja en la recta final .

La jornada dejó además otros resultados destacados para los equipos argentinos. Rosario Central consiguió una valiosa victoria como visitante al golear 3 a 0 a Universidad Central de Venezuela, mientras que Lanús se impuso 1 a 0 frente a Liga de Quito. En la Copa Sudamericana, San Lorenzo empató 1 a 1 con Santos y Barracas Central igualó por el mismo marcador ante Audax.

La Libertadores no da respiro y Boca lo comprobó en Brasil: un detalle puede cambiarlo todo. Y esta vez, lo pagó caro.